La Parroquia Nuestra Señora de la Esperanza de Salamanca acompaña con amor y cercanía a nuestros hermanos que atraviesan momentos de enfermedad, sufrimiento o fragilidad física, ofreciéndoles el consuelo de la fe y la gracia de los sacramentos.
La Unción de los Enfermos es uno de los siete sacramentos de la Iglesia católica, mediante el cual Jesucristo fortalece espiritualmente a quienes padecen una enfermedad grave o se encuentran en una situación de especial fragilidad debido a su avanzada edad.
Este sacramento comunica la gracia del Espíritu Santo, brindando paz, fortaleza, consuelo y confianza en la misericordia de Dios. No está reservado únicamente para quienes se encuentran próximos a la muerte, sino que puede recibirse cuando comienza a existir un peligro serio por enfermedad o vejez.
La Unción de los Enfermos es administrada exclusivamente por un sacerdote, sea presbítero u obispo, quien realiza la oración litúrgica correspondiente y unge al enfermo con el óleo de los enfermos debidamente bendecido.
Los Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión pueden acompañar espiritualmente a los enfermos, llevarles la Sagrada Comunión y colaborar en la coordinación de la asistencia sacerdotal, pero no administran este sacramento.
Los familiares o responsables del enfermo pueden solicitar este sacramento acercándose al Despacho Parroquial de Nuestra Señora de la Esperanza de Salamanca, donde recibirán la orientación necesaria para coordinar la visita de un sacerdote.
Se recomienda proporcionar el nombre del enfermo, su dirección, un teléfono de contacto y una breve referencia de su estado de salud, para facilitar la atención pastoral.
En situaciones de gravedad o peligro de muerte, se recomienda solicitar la asistencia sacerdotal con la mayor prontitud posible, sin esperar a que la enfermedad alcance su etapa final.
Inspirados en el ejemplo de Jesucristo, médico de las almas y de los cuerpos, y en la espiritualidad franciscana, nuestra comunidad parroquial busca acompañar a los enfermos con oración, cercanía, respeto y fraternidad.
"¿Está enfermo alguno de ustedes? Llame a los presbíteros de la Iglesia, que oren sobre él y lo unjan con óleo en el nombre del Señor". (Santiago 5,14)
Para solicitar la Unción de los Enfermos, acérquese al Despacho Parroquial de Nuestra Señora de la Esperanza de Salamanca.
Que María, Nuestra Señora de la Esperanza, interceda por nuestros hermanos enfermos y sus familias, para que encuentren en Jesucristo fortaleza, paz y esperanza.
